por Esperanza Huerta
“Una fotografía puede cambiar vidas,
por eso, quiero mostrar en imágenes, realidades que la gente no puede
o no logra ver”.
“Mi padre me regaló mi primera cámara cuando era niña,
me enseñó a usarla, y a partir de entonces empecé a hacer
fotos y a darle rienda suelta a mi curiosidad”. Es Sandra Sebastián,
nació hace 27 años en la Ciudad de Guatemala, es la más
pequeña y la única mujer de cinco hermanos. Terminó la
carrera de periodismo. Actualmente cursa la licenciatura en ciencias de la comunicación
y trabaja para un medio escrito. Es así como a lo largo de casi siete
años ha encontrado en el fotoreportaje la ruta idónea de expresión.
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Chinita (foto por Jesús
Alonso) |
Recuerda que en un principio hacía fotos familiares; sin embargo, siempre
se ilusionaba al ver a los fotógrafos de prensa en la televisión
cuando cubrían un evento, “me preguntaba cómo sería
estar allí y poder lograr una imagen que transmitiera todo lo que ocurría”.
Algunas de sus influencias están dentro de su familia; su padre es
fotógrafo, “me inspiró el hecho de que con esta profesión
él pudo sacarnos adelante”, dice orgullosa. Además, uno
de sus hermanos, Carlos, quien también trabaja como fotógrafo
para un medio escrito, fue crucial para que Sandra entrara en el mundo de los
fotógrafos de prensa, mundo que ha sido mayormente ocupado por los hombres;
al respecto, opina, “creo que las mujeres deben abrir ese espacio, en
la actualidad hay muchos hombres que lo hacen, por eso son más”,
y agrega, “la oportunidad existe, las mujeres deben mostrar su capacidad
y su talento en este campo, pero sólo se logrará a partir de que
se animen a hacerlo”. Reconoce que en su trayectoria ha conocido personas
que le han dado la oportunidad de entrar en el medio periodístico, “en
mi experiencia han sido más las cosas buenas que me han ocurrido, y eso
es una bendición”.
Los niños del cielo es su película favorita, aunque le gusta
todo tipo de música, disfruta más con la instrumental y la clásica.
Admira el trabajo de los fotógrafos de guerra, “creen en algo y
arriesgan la vida por transmitir una realidad”, dice enfática.
En cuanto a la desventaja popular que tiene la fotografía al lado de
otras expresiones artísticas en Guatemala, considera que hay poca cultura
fotográfica, “es más común que organicen exposiciones
de otras disciplinas artísticas porque son campos más explorados”;
sin embargo, encuentra que a pesar de esto, existen muchos fotógrafos
que logran exponer sus creaciones, “conozco a mucha gente que trabaja
en eso, y es admirable el esfuerzo que hacen para ganar más espacios”.
Está convencida de que en Guatemala hay fotógrafos talentosos,
“pueden hacer fotos tan buenas como cualquier profesional de otra parte
del mundo”.
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Entre las muchas maneras de
combatir la nada, una de las mejores es sacar fotografías. —
Julio Cortázar |
Sandra Sebastián es una mujer dinámica, sensible, empeñada
en hablar de su entorno a través de imágenes, “para romper
la indiferencia quiero mostrar realidades que la gente no puede o no logra ver”.
También es una joven llena de entusiasmo por la vida y amante de su trabajo,
“soy fotógrafa porque me gusta observar muchas cosas y vivir situaciones
diferentes; esos momentos me llenan porque me permiten asimilar, notar y sentir”.
El futuro que espera, el que quiere, no es un destino ostentoso ni simulado,
es un porvenir como el lenguaje de sus imágenes: “quiero un futuro
lleno de savia, de aventuras, de experiencias y de oportunidades; quiero aprender
de la vida y de la gente”. •
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| Nuestro hermano (foto Sandra Sebastián) |